EL BLOG DE PAU

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lunes, 11 de enero de 2016

La aventura de enamorarse. Prólogo+Capítulo 1

¡Hola a todos!

Sé que escribo muy de vez en cuando, pero es lo que me permiten los estudios.

No sé si recordáis la entrada en la que comento la sinopsis de la novela que estoy escribiendo, Alana & Theo, es un título que realmente me gusta pero es muy poco original, así que cuando me dé el venazo puede ser que lo cambie.
(Como podéis ver ya lo he cambiado a "La aventura de enamorarse". Me parecía un título más original que se me ocurrió de repente y me gustó. ¡Os avisé!)

Os explico, la planificación que he pensado para subir los capítulos es uno por semana o dos si uno es corto. Había pensado en subirlos cada domingo, así que probaré y si funciona bien el horario se quedará fijo.

Hoy, como va a ser la primera subida he decidido añadir el prólogo y también el capítulo 1.

He de confesaros que es la primera vez que subo uno de mis escritos a internet y para mí es muy importante que si tenéis cualquier sugerencia o consejo me lo hagáis saber.

¡Ahí va!

Prólogo
   ¡Mamá! ¿Está la mesa lista? En apenas cinco minutos Theo va a llegar —Alana está de los nervios. Su primera cita de estudio va a comenzar en breves, y es que es la primera vez que Alana se siente nerviosa por un chico. Nunca ha tenido problemas para relacionarse con gente del sexo contrario pero esta vez es diferente porque, se ha enamorado de Theo.
Todo comenzó hace aproximadamente seis meses cuando el nuevo curso comenzó.   Las mesas estaban distribuidas en grupos de tres y,  Alana y su mejor amiga, Ariana, se sentaron de manera que al lado de Alana quedaba un sitio libre, donde nadie se sentó hasta que alguien golpeó la puerta poco tiempo después. Era un chico de piel clara, con el cabello claro y unos ojos verde azulados preciosos. Alana se quedó embobada observando cómo entraba y hablaba con la tutora, quien le señaló el sitio libre que quedaba a su lado. Alana comenzó a ponerse nerviosa.
Segundos más tarde Theo ya estaba al lado de Alana.
   ¡Hola! Yo soy Alana y ella es Ariana. Parece que vamos a ser compañeros. ¿Cómo te llamas?—Preguntó Alana con la voz temblorosa, dado que se sintió realmente nerviosa y no sabe por qué.
   Me llamo Theo y, sí, eso parece.
   ¿Por qué has cambiado de colegio? — Preguntó Alana curiosa. Su primera impresión fue de chico desagradable, muy soso. Ella solo quiso mostrarse simpática, o eso intentó.
   Es por culpa del trabajo de mi padre. Dirige varias empresas y tiene que pasar cierto tiempo en cada una de ellas, así que yo voy siempre con él.
Pero la verdad es que los cambios ya no me asustan, ya me he acostumbrado — Theo terminó la frase con una amplia sonrisa que cautivó a Alana y su impresión cambió totalmente. Se dio cuenta de que el pobre chico solo estaba nervioso y que no pretendía ser cortante.
Cuando Theo hablaba, Alana lo miraba fijamente, como si nunca hubiese visto nada igual. 
Lo que ella no sabía es que ese misterioso chico tan alegre le iba a hacer sentir cosas que no había sentido por nadie.
...
Suena el timbre y Alana salta de su cama a toda velocidad para abrirle la puerta a Theo.
Como en clase se sientan juntos, él se ha dado cuenta de que el fuerte de Alana no son las matemáticas y, ella ha averiguado que Theo no es muy bueno en inglés. Así que han organizado una quedada de estudio, donde dedicarán la mitad de la tarde a las matemáticas y la otra mitad a inglés.
Alana abre la puerta con las manos temblorosas. No sabe cómo saludarle así que simplemente se echa a un lado y le invita a pasar.
Su madre ha vaciado la mesa de la cocina porque es más grande que la de la habitación de Alana y, a parte, a su madre no le gusta que se vaya a la habitación con ningún chico, ni aunque sea para estudiar.
Se sientan uno al lado del otro y Theo comienza a sacar su material.
   ¿Estás lista para una clase intensiva de matemáticas? —Pregunta Theo— Estoy seguro de que no vas a encontrar a otro profesor mejor que yo, así que, importante, pregúntame todo lo que no entiendas y si voy muy deprisa me lo dices.
Theo es tan simpático. Seguro que mejor profesor no encuentro, yo diría que es imposible, eso sí, espero que tenga mucha paciencia. — Piensa Alana.
   Estoy preparada, ¡podemos empezar!
Entre ejercicio y ejercicio Alana levanta la vista para observar cada movimiento de Theo, y muchas de las veces que ella lo mira, él se da cuenta y le sonríe. Lo mismo ocurre al contrario y Alana vuelve a sentir esas mariposas en el estómago. Se pregunta si Theo también las siente.
A ella le parece raro porque solo han pasado un par de meses desde que se conocieron pero le parece que hayan pasado muchos más.
La tarde se les ha pasado casi sin darse cuenta. Ambos han intentado mejorar en las asignaturas en las que van más flojos, pero parece que los dos han estado un poco distraídos.
Es hora de que Theo vuelva a casa para cenar y Alana lo acompaña a la puerta. Ya está todo oscuro y en el cielo se pueden observar miles de estrellas brillantes. Ella comienza a ponerse nerviosa, nunca sabe qué hacer en las despedidas con Theo y sobretodo hoy, después de todas esas miradas acompañadas de sonrisas.

Él se va a casa andando y Alana lo acompaña un pequeño trozo. Pasan por un parque en el que ven un banco y deciden sentarse unos minutos. Al principio hay un silencio un poco incómodo, pero unos segundos después, sus miradas se cruzan y, es Theo quien se acerca un poco más a ella. Sin que Alana se lo espere, él se sigue acercando, y para su sorpresa, llega su primer beso. Su primer beso de amor. 
UNO
-Querido Theo,
Te escribo esta carta porque justo hoy hace un mes que te fuiste a Valencia y me gustaría cambiar la rutina del skype.
También hace un mes que comenzamos el nuevo curso. En clase todos te echamos de menos. Al comenzar 1º de Bachiller ha venido mucha gente nueva y todos ellos son muy simpáticos, eso es lo que han demostrado de este escaso mes que nos conocemos. Hay una de ellas que se ha mostrado muy cercana a Ariana y a mí, Becky, al igual que su hermano gemelo Derek.
A ellos dos ya les he contado mi relación contigo y que creemos que el hecho de vivir en ciudades distintas no afectará a nuestra relación si los dos ponemos de nuestra parte. No les vi convencidos del todo pero ellos asentían apoyando mis argumentos.
No sabes cuánto te echo de menos, esas tardes que pasábamos juntos en las que intentabas ayudarme con matemáticas, o cuando quedábamos para dar una vuelta por el parque al terminar los deberes... Se me está haciendo muy difícil esto de vivir tan lejos, concretamente a 357,4 km. Voy a tener que empezar a ahorrar para el tren porque mi padre no está dispuesto a hacer ese trayecto cada semana, ni mucho menos.
Espero que a tu padre le acepten el traslado de vuelta a Madrid porque no me gustaría estar así durante mucho tiempo.
Tengo mucho más que contar pero tendrás que esperar al sábado, cuando por fin voy a verte.
Un beso, Alana. -
Alana se queda pensando en si debería añadir alguna frase bonita o algún apelativo cariñoso, pero enseguida recuerda que siempre es ella la que lo dice y no recibe lo mismo por su parte, así que descarta la opción.
Sabe que no era una carta de amor, dado que no están pasando por su mejor momento. Cada uno tiene sus actividades, que no les dejan coincidir muy a menudo.
La lleva a correos y, sólo falta esperar su respuesta.
Espero que os haya gustado el principio y que os haya dejado con ganas de seguir leyendo.
¡Buenas noches lectores!

2 comentarios:

  1. Te he nominado al Premio Best Blog! Entra y enterate de todo! Besos!
    http://yporesoenloqueci.blogspot.com.ar/2016/01/premio-best-blog.html

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    1. Muchas gracias! En cuanto tenga un ratito lo hago.
      Un besito!

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